Trikaya
La asociación Trikaya, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior de España, ha surgido como una circunstancia interdependiente de este tiempo, con su origen arraigado en la práctica de Mahamudra y de Los Seis Yogas de Naropa, que emergen del Linaje Kagyu. Incluye todas las tradiciones existentes sin excepción alguna. Sería erróneo categorizar Trikaya como una entidad únicamente Budista y no considerarla por su enseñanza universal. Como a menudo es recordado por nuestros grandes maestros Vajrayana del pasado y del presente, por sí mismo el Budismo trasciende el concepto Budista. Sin embargo, sin llegar a ser específicamente considerada como un movimiento Rime, Trikaya mantiene los mismos principios de esta corriente y los expande en concordancia a las condiciones de estos tiempos.
Teniendo en cuenta la bien conocida globalización de este periodo, en el que todo es rápido y accesible, Trikaya no aporta nada novedoso respecto a las culturas cosmopolitas que existen en el mundo. Logrando que se asimile de una forma viva lo que siempre han expuesto las antiguas tradiciones, alienta a los practicantes a obtener un mayor conocimiento de sí mismos con el fin, no sólo de desenvolverse en su propio entorno y hacer que el propio entorno forme parte de cada cual, sino además de lograr que la vida sea más provechosa para el resto de los seres.
Como muchos maestros han declarado, la motivación para el desarrollo individual abarca también el beneficio de todos los seres sintientes. Con ello, la primera semilla Bodhiçitta es plantada para una mejor armonización entre uno mismo, los demás y el entorno, facilitando la fusión con todas las prácticas realizadas en el mundo entero.
Por lo tanto, profundizando en los principios y prácticas de las enseñanzas Mahamudra y Dzochen, Trikaya tiene como objetivo esencial contribuir al desarrollo individual, encaminado hacia el progreso de todos los seres sintientes.
Trikaya fue fundada por el Saya Kunsal Kassapa, en respuesta a la petición para traer a la luz sus enseñanzas que le fue hecha por distintos eminentes maestros, entre los que figura el XVII Karmapa.
Sufrimiento significa ir en círculo innecesariamente, buscando algo que nunca puede ser hallado. Entonces, en vez de buscar algo que nunca puede ser hallado, uno finalmente recobra su sentido tras darse cuenta que lo que está buscando no se halla en ningún sitio, sino dentro de sí mismo. Es uno mismo al que se está buscando. Uno no está buscando nada en ningún sitio. Es la esencia de uno mismo, el potencial de uno mismo lo que se está buscando.
Tai Situpa Rinpoche





