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Curso de Alquimia

¿En que consiste la Alquimia?

El conocimiento y sabiduría de la práctica ancestral de la Alquimia está sostenida por el linaje de Siddhas de Myanmar en el Monasterio Aungtawmu, en el pueblo de Mebegon. Hoy, este linaje es regido por el Siddha y Sayadaw (líder religioso) Kowida, maestro dirigente de la montaña de Nagama. Otra relevante figura vinculada a la Alquimia es el Siddha y Sayadaw Tillaw Keinda, nacido en 1925 y fundador y Abad del Monasterio Aungtawmu, un ejemplo vivo de sacrificio y perseverancia, cuyo camino sólo es igualable al de los antiguos Siddhas.

La práctica de la Alquimia combina la transformación física a través de un material (plata o mercurio) calentado por el fuego, con una práctica de meditación profunda. Su propósito es realzar en los practicantes un desarrollo espiritual que más tarde pueda ser usado para el beneficio de todos los seres.

La diversidad de prácticas espirituales se corresponde con los distintos temperamentos y caracteres de cada individuo. La práctica de la Alquimia, tal y como se ha desarrollado en el Budismo de Myanmar, cuando es transmitida por practicantes habilidosos, es accesible para todos, independientemente del sistema de creencias personal. Sin embargo, como en cualquier práctica espiritual legítima, el iniciado sólo puede adquirir el logro perseguido si la motivación de la práctica va más allá  del propio desarrollo espiritual de uno mismo. Cuando la motivación de la práctica está arraigada en la compasión, tiene el propósito de beneficiar a todos los seres (Bodhiçitta) y erradicar de esta manera todos los tipos de sufrimiento, entonces es más probable que su meta se obtenga y sostenga.

Dentro de la práctica de la alquimia, un metal es calentado al fuego en un contenedor de arcilla y a su término se convierte en el reflejo de la propia mente. Esto permite al practicante ser capaz  de percibir y reconocer los seis sentidos inherentes en cada cual.

Dentro del proceso de la alquimia existen dos aspectos a considerar. Primero, le permite al practicante reconocer su estado de conciencia mediante la creación del llamado Dhatlon (metal calentado al fuego, también conocido como la Piedra Filosofal). Segundo, en su desarrollo capacita al practicante para expandir su conciencia en su forma de percibir la realidad. De esta manera, conduce al iniciado hacia la comprensión del perfecto orden funcional de la naturaleza. Al mismo tiempo, también conlleva un beneficio espiritual significativo si se mantiene una práctica regular.

Algunos grandes maestros, como “Gesar Mukpo Rinpoche”, han destacado la práctica de la alquimia como Ati-yoga.

Este método de enseñanza de alquimia es transmitido por los antiguos y modernos Siddhas de Myanmar y por los históricos maestros budistas, como Tilopa, Naropa y Nagarjuna. Nagarjuna aplicó un sadhana llamado “la alquimia del mercurio.” Éste era uno de los más avanzados Siddhas ‘Rasayana,’ y su grandeza en este tipo de yoga residía en su habilidad para aplicar el proceso de alquimia en cada uno de los niveles de su ser, alcanzando la más elevada realización de la Verdad Absoluta.

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