Budismo en Myanmar (por el Dr. Rewata Dhamma)

El Budismo de Myanmar en la actualidad

Las últimas décadas han visto el florecimiento y propagación del Budismo en el mundo Occidental, y su establecimiento en las vidas y corazones de mucha gente de culturas muy distintas a la cultura de donde surgieron las enseñanzas originales. Muchas de estas personas sienten la necesidad de tener contacto con maestros y practicantes del Este y, como parte de este proceso de profundización en su propio desarrollo espiritual, quieren comprender la herencia y tradiciones de los países donde el Budismo surgió.

Uno de estos países es Myanmar. Pero debido a su situación política, Birmania ha estado cerrada a los occidentales por más de tres décadas, abriéndose de nuevo sólo en la década de 1990. Así, aunque existen muchos maestros de Myanmar en Occidente, aún hay occidentales que no han podido ir y ver por sí mismos, y consecuentemente tienen poca comprensión real de cómo el Budismo se practica allí. Creo firmemente que la gente occidental que visite Myanmar se quedará asombrada de la vibración que allí tiene el Budismo, y de cómo la gente corriente integra sinceramente sus prácticas e ideales en la vida cotidiana con una armonía natural que parece carecer de esfuerzo.

Hoy, en Myanmar hay más de 400.000 monjes y 75.000 monjas, 6.000 viharas y numerosas pagodas. Alrededor de 1.000 viharas sirven como instituciones educativas para la comunidad monástica. Algunos de los monasterios más grandes cuentan con más de 1.000 monjes estudiando las escrituras budistas y prácticas de meditación.

Es interesante saber que las monjas en Myanmar tienen un estatus superior al que poseen en otros países del Este. En Myanmar residen muchas más monjas que en ningún otro país del mundo. Todas ellas son respetadas por su gente y tienen sus propios monasterios y centros de meditación. Estos centros son instituciones independientes con derecho propio. Muchas monjas tienen el mismo o un grado superior de espiritualidad y escolaridad que los monjes.

Un monasterio en Mandaly tiene 2.600 monjes dedicados al estudio del Canon Pali y de Los Comentarios y Sub-Comentarios. Instituciones Monásticas de esta envergadura son únicas en el mundo de hoy y existen sólo en Myanmar. También existen muchos centros de meditación, tanto para gente laica como para monjes, cada uno de los cuales puede albergar a más de 1.000 meditadores. La gente corriente de Myanmar está muy comprometida en dar soporte a todo esto. Ayudan con entusiasmo y generosidad a las instituciones existentes y cada día se construyen nuevos edificios religiosos. Cómo comenzó  originalmente el Budismo en ellos y por qué quedó tan establecido en los corazones de los birmanos constituye una interesante lectura.

 La expansión de las enseñanzas de Buda en Myanmar.

Según el Mahavamsa, la Gran Crónica de Sri Lanka, el emperador Asoka de la India envió misionarios a nueve países en el III Siglo A.C.  Se menciona que el Venerable Sona y el Venerable Uttara fueron enviados a propagar y enseñar el Budismo a Suvanabhumi (la ‘Tierra de Oro’), en la actualidad la Baja Myanmar y Tailandia. Según la tradición de Myanmar fueron dos comerciantes de Okkala (la moderna Rangún) quienes tuvieron el privilegio de ofrecer a Buda su primera comida después de su iluminación. Esto fue en la séptima semana después de alcanzar la Budeidad y los dos comerciantes estaban viajando hacia Rajagiri cuando pasaron cerca del Árbol Bodhi.

Ellos ofrecieron a Buda pasteles de arroz y miel, y le preguntaron por algo que les permitiera acordarse de Él. Buda les dio ocho mechones de su cabello, que con mucho respeto llevaron a su tierra natal. A su llegada, el rey de Okkala les dio la bienvenida con gran honor, y las reliquias fueron emplazadas en una pagoda. En este lugar es donde hoy se halla la pagoda más excepcional de todo el mundo: la pagoda de oro de Shwedagon de Rangún.

El alcance de la difusión del Budismo en Myanmar durante los primeros siglos de nuestra Era no se conoce con precisión. Se sabe con certeza que en el siglo V, el Budismo estaba bien arraigado y florecía. Pero, teniendo en cuenta que Myanmar está muy cerca de la India y que existían rutas de mercaderes tanto por tierra como por mar, es posible que el Budismo se estableciera mucho antes de este periodo.

Mucha gente emigró desde el Sur de la India a la Baja Myanmar llevando consigo tanto el Hinduismo como el Budismo. Estos emigrantes se desarrollaron como una etnia llamada Mon-Talaing. Los Mons eran originariamente de Mongolia y se mezclaron con los Telagu, quienes procedían de la India. Otro grupo de inmigrantes a Myanmar se originó en el Tibet, emigrando a la provincia Yunan de China y de  ahí a Myanmar en el siglo VIII. Ellos fundaron un poderoso reino con su capital en Pagan (Bagan) y en el siglo X dieron su nombre a todo el país. En esa época el Vajrayana (Budismo Tántrico) estaba ya establecido. Pero el rey Anawratha el Grande se convirtió al Budismo Theravada, que recibió de la Baja Myanmar. Debido a su devoción y a la de sus sucesores, el Budismo Theravada se convirtió en la principal religión de Myanmar. Hoy Myanmar es reconocido como el centro principal para el estudio del Abhidharma y la práctica meditativa. Muchos eruditos occidentales han mencionado que en Myanmar el Budismo está mucho mas avanzado que en cualquier otro país. Aunque éste fue reabierto a  los extranjeros en los años 90’, muchos aún vacilan en visitarlo.

Una visita a Myanmar en Diciembre 1998

Viajé a Myanmar el 24 de Noviembre por invitación del Gobierno de ese país, para atender la ceremonia de apertura el 9 de Diciembre de la Universidad Internacional Misionera del Budismo Theravada en Rangún. Di la bienvenida al Venerable Lama Yeshe Losal Rinpoche de Escocia y a sus estudiantes, y les llevé de viaje por Rangún y otros lugares. El Venerable Lama Yeshe Rinpoche me mencionó que estaba muy alegre de estar en Myanmar porque podía sentir que allí la vida y energía del Budismo se hallaba muy presente. En todos los lugares hay templos y pagodas, y devotos practicando meditación o llevando a cabo rituales en concordancia a su temperamento o desarrollo personal. Aunque Myanmar se considera como un país Theravada no se parece a Tailandia o Sri Lanka.

Esto es a causa de las prácticas Vajrayana que continuaron realizándose en el Myanmar Central  (Pagan) hasta el siglo XI. De esta forma, incluso hoy, la cultura Vajrayana persiste conjuntamente con las prácticas Theravada. El Venerable Lama Yeshe Losal Rinpoche (que es tibetano) mencionó que muchas de las cosas que vio eran justo iguales que en su tierra natal: mudras especiales durante la meditación, el uso de mandalas como objetos de meditación o la recitación de mantras con rosarios. Incluso muchos de los yoguis que vio son del mismo linaje de la tradición Vajrayana. Por esta razón, el Ven. Lama Yeshe Losal Rinpoche y sus discípulos se sintieron muy felices en Myanmar, y dijo que le gustaría regresar. Uno de ellos, un monje de España ordenado en la tradición Tibetana bajo el nombre de Kunsal, decidió quedarse en Myanmar para el estudio del Budismo Theravada y el Abhidarma. Se le dio el nombre de Ven. Kunsal Kassapa (y residió en Myanmar hasta el 2006), donde se le permitió continuar con sus prácticas Vajrayana conjuntamente con la meditación Theravada.

Uno de los sitios que visitamos con el Venerable Lama Yeshe Losal Rinpoche y su grupo fue la Pagoda Kyaiktiyo, una de las maravillas del mundo. Kyaiktiyo significa “una pagoda emplazada en la cabeza de un ermitaño” y brilla en el recinto de un santuario muy respetado, localizado en la cresta de la colina Paunglaung. La diminuta Pagoda Kyaiktiyo tiene solo 18 pies de alto. Está construida sobre un enorme bloque de piedra que se balancea encima de un saliente cuadrado de roca. El saliente en sí se halla separado de la montaña por un profundo precipicio que está unido por un puente de hierro. Según la leyenda, en tiempos de Buda, algunos ermitaños vivían en las montañas y después de haber obtenido cabellos sagrados del propio Buda, los enclaustraron en las pagodas de sus respectivas montañas. Pero el ermitaño de Kyaiktiyo, reacio a compartir su parte de las sagradas reliquias, las guardó en el moño de su cabello. Sólo hasta que encontró una montaña semejante a su propia cabeza, guardó sus reliquias en una pagoda construida sobre la cumbre. Uno puede empujar la piedra y notar como se mueve, pero nunca se cae. La pagoda está situada a unas 200 millas al sureste de Rangún.

En el camino nos detuvimos en un monasterio donde más de 1.000 monjes se hallan estudiando las escrituras Budistas. El Venerable Lama Yeshe Losal Rinpoche estaba muy satisfecho de poder ver a tantos monjes. Por la noche estuvimos en la Pagoda, que estaba abarrotada de visitantes, incluidos algunos europeos.

Regresamos a Rangún para la ceremonia de apertura de la nueva universidad, que tuvo lugar el 9 de Diciembre. Esta fue una ocasión solemne y tuvo lugar en la amplia cueva construida en 1954 para el sexto Concilio Budista. Unos 2.500 monjes se situaron en lugares especialmente asignados y cerca de 40 monjes decanos se sentaron sobre un estrado al frente. El Venerable Lama Yeshe Losal Rinpoche y sus discípulos eran invitados especiales. También asistieron ministros y diplomáticos del gobierno. La ceremonia se celebró según la tradición de Myanmar y fue de mucho interés para los extranjeros que asistieron a ella. La nueva universidad contó con la solicitud de más de 200 estudiantes candidatos de 17 países distintos, de los cuales 54 fueron aceptados para ese año.

He sido nombrado Profesor Visitante, y de vez en cuando ayudaré impartiendo enseñanzas. De entre todos los países budistas, Myanmar es el único que tiene monasterios con más de 1.000 monjes. En particular, un monasterio en Mandalay cuenta con más de 2.600 monjes. Esto, junto con los innumerables templos y pagodas, hace que Myanmar sea un país propicio para el peregrinaje y mucha gente de Singapur, Taiwán, Corea y Japón lo visitan para hacer ofrecimientos.

Algunos de los lugares budistas sagrados de otros países son quizás valorados sobre todo debido a sus aspectos arquitectónicos y culturales, así como por ser lugares de peregrinaje. Pero en Myanmar la veneración de la gente ordinaria, y su interés por la práctica de la meditación, es mucho más tangible. Mucha gente comienza el día con meditación, recitación y ofreciendo plegarias y rituales en los templos. Grupos de hombres y mujeres aprenden a recitar el Dharma y realizan las recitaciones en días auspiciosos. El fundamento de la vida de la gente se halla en todas partes entretejido por su amor y respeto a las enseñanzas de Buda.

Cuando uno conduce a lo largo de Myanmar, se puede observar a los jóvenes recogiendo donaciones para ser entregadas en los templos y monasterios y no para su provecho personal. Es popular que niños y niñas sean ordenados durante las vacaciones de la escuela y que permanezcan en viharas y centros de meditación, aprendiendo los principios budistas, sus valores éticos y la práctica de la meditación. En algunas áreas las escuelas organizan ordenaciones en masa, para cientos de niños. Se encuentran muchas organizaciones y grupos que imparten clases sobre Budismo para las generaciones jóvenes. Se hacen exámenes y a aquellos que destacan se les otorgan premios y diplomas.

Gente de fuera de Myanmar me ha dicho a menudo que consideraban este país como uno de los más pobres del mundo. Pero cuando he conocido occidentales que han visitado Myanmar he oído una versión muy distinta. Han explicado que allí vieron mucha felicidad entre la gente y que en todas partes sus habitantes ofrecen gran parte de sus ganancias a los templos y monasterios con mucho entusiasmo. Sí, materialmente son pobres según los patrones modernos occidentales, pero están contentos y felices y poseen un gran riqueza espiritual. Muchos monjes decanos de la tradición Mahayana que han visitado Myanmar desde Taiwán y Corea, e incluso desde Tibet, me han mencionado como les ha conmovido lo que han visto allí. Aunque Myanmar es un país de tradición Theravada, estos monjes han apreciado muchos valores que han sido preservados.