Budismo Monástico en el Periodo Medieval

Índice de Artículos
Budismo Monástico en el Periodo Medieval
Movimientos Reformistas: Los Yoguis Tántricos y los monjes de los Bosques
El Vydyadhara en India, Myanmar y Tibet
Milarepa y los Yoguis del Tibet
Los Monasterios Kagyu
Notas
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Alrededor de un siglo antes del término de la Era Cristiana, tribus nómadas procedentes del interior de Asia, conocidas como Shakas o Scythians, lideradas por el poderoso señor de la guerra, Moga, invadieron y conquistaron el costado noroeste de la India. Se cree que uno de estos Shakas, llamado Azes, inauguró la Era Vikrama en el año 58 A.C. Tras él llegó Azilises y más tarde, hacia el año 5, el Rey Azes II.
 
No mucho después del año 19, el poder de los guerreros Shakas quedó roto por los Partianos bajo Gondophares. (1) Y más tarde, otra tribu asiática que se llamaban a sí mismos los Kushans, fueron conducidos hacia el oeste por los chinos hacia el territorio de los Shakas y los Partianos. Turbulencias fueron seguidas por turbulencias. Alrededor del año 78 (2), el rey de los Kusha, Kanishka, finalmente consolidó bajo su dominio la mayor parte de Afganistán y gran parte de la región norte de la India, incluyendo Kashmir (Cachemira). Estableció lo que podía llamarse la “paz Kushiana”, en parte subyugando regiones locales bajo un dominio feudal. Kanishka adoptó y promovió el Budismo por todo su imperio.

En resumen, podemos afirmar que el periodo entre el Buda hasta la era de Kanishka, un periodo de 630 años, cubre la fase más importante del desarrollo inicial del Budismo. Durante este periodo se establecieron los fundamentos de las enseñanzas y prácticas Budistas: la formación de las Dieciocho Ordenes, la formulación de Vinaya en sus ediciones actuales, y la instauración en forma escrita de la doctrina metafísica (Abhidharma).

Entre el momento de auge de Kaniskha y el declive de lo que se denomina el Periodo Medieval, parecieron tener lugar en el Budismo tres movimientos intelectuales.

En primer lugar, estaba el santo del sur, cuyo impacto en el pensamiento Budista fue enorme: Arya-Nagarjuna, autor del profundo tratado filosófico Mulamadhyamaka-karika. Nagarjuna fue un contemporáneo del emperador del primer siglo Satavahana, quien gobernó sobre una vasta porción del sur de la India.
 

Yogui Gorakhnathi

 

El siguiente acontecimiento de gran importancia fue la emergencia gradual a la luz del día de lo que se conocen como los Mahayana Sutras (o vaipulya sutra). La historia tibetana Taranatha nos dice que el primero en escuchar estos Sutras fue el rey del siglo segundo, Laksasva. Él construyó numerosos monasterios y  templos en Mount Abu, una montaña ocupada en su mayor parte por seguidores Parsis de Zoroastro procedentes de Irán, una montaña que hoy se emplaza en Rajastán, próxima a la frontera de Gujarat. Mount Abu sostiene una meseta de l200 metros de altitud con un bello lago sagrado en su centro. El rey Laksavara invitó a maestros y monjes de la tradición Mahayana a que residieran en los monasterios que él estableció allí.

Taranatha recoge que tras el establecimiento de un centro en Mount Abu, allí afloraron muchos maestros de la escuela Mahayana que recibieron inspiración de Bodhisattvas celestiales, tales como Manjusri, Avalokitesvara, Guhyapati, Maitreya y Vajrapani. Una vez que los Sutras Mahayana fueron traídos al mundo, su difusión fue rápida. En el año 67, Kassapa Matanga y Dharmaraksa avanzaron desde Gandhara (en el noroeste de la India) hacia China por la ruta de la seda, llevando con ellos en la grupa de un caballo blanco una estatua dorada de Buda y el Sutra Mahayana de 42 secciones. En algún lugar de las afueras de Tokharistan se toparon con agentes del Emperador chino Mingti, quien declaró que el Emperador había soñado con un hombre dorado, radiante como el sol, viajando en un caballo blanco hacia China. En consecuencia,  Kassapa y Dharmaraksa fueron escoltados hasta la capital Han, Loyang. Allí fueron presentados al propio Emperador, a quien expusieron el camino Mahayana de compasión y sabiduría, y para uso de ellos, se erigió en Loyang el Templo del Caballo Blanco. De este modo, transportado como semillas, el Mahayana floreció rápidamente en el jardín del Dharma del Este.

El tercer gran movimiento espiritual que surgió en el mundo del Budismo fue el Yogaçara, inaugurado por Asanga y Vasubandhu (años 290-370), como un correctivo contra la aparición del escolasticismo que en aquel entonces estaba reemplazando en la India a la tradición contemplativa.

Davidson clasifica el nacimiento del Periodo Medieval en la Historia de la India con la culminación de los Guptas Imperiales alrededor del año 550 y con la muerte del Rey Harsha en el año 647. Él describe este periodo histórico, aproximadamente desde el año 500 y 1.200 de la siguiente forma:


"caótico y confuso…Es el periodo del surgimiento de las formas culturales que a los autores británicos y continentales les encanta aborrecer y que algunos indios  reconocen con disgusto: tantrismo, bhakti, poesía excesivamente sofisticada, sati, la solidificación del sistema de castas y la apropiación rapaz de tierras tribales, por mencionar unos cuantos."(3)

También fue un periodo marcado por la declinación de los derechos de las mujeres, por la aparición del Kamasutra y la pornografía en la cultura india, y en el caso del Budismo, hubo un eclipse de la anterior tradición meditativa. En muchos casos encontramos que durante esta etapa desaparecieron diversas Órdenes de mujeres monjes, a medida que su derecho a tener una vida independiente fue gradualmente restringido. Con el declive de la meditación, el escolasticismo se convirtió en la principal actividad budista en ocupar su lugar.

La gran Universidad de Nalanda fue fundada por el rey Kumaragupta, quien reinó entre los años 415 y 455. Cuando Fa-Hien visitó  Nalanda en el siglo IV, se trataba de un lugar bastante desolado y pequeño llamado Nala, especialmente recordado por ser la aldea donde nació Sariputta y donde sus restos quedaron yaciendo en una Stupa. Pero tras su inauguración por el rey Kumaragupta, la construcción de la universidad continuó durante cinco reinos sucesivos, para ser finalmente completada por el rey Yasodharma en el año 535. Nalanda se convirtió en la luz guiadora para el Budismo escolástico.

En la época en la que Rahulabhadra, ordenado en la Orden Mula-Sarvastivada, se convirtió en abad de Nalanda, el lugar había crecido y se había convertido en una Universidad de pleno rendimiento, con una gran Facultad. Rahulabhadra, el maestro de Nagarjuna II (autor del Mahaprajnaparamita sastra, un comentario del Prajnaparamita Sutra en 25.000 slokas), fue un contemporáneo de los eruditos de la línea  Madhyamaka, Kamalagarbha y Ghanasala.

El monje chino I-ching nos dejó un detallado informe de la vida en Nalanda hacia el año 67, en el momento de su viaje a la India. Según este informe, Nalanda constituía una gran Universidad que daba soporte a miles de estudiantes y eruditos a expensas del Estado.

I-ching menciona las diferentes Órdenes monásticas existentes en su época: la Mahasanghika, Theravada, Mula-Sarvastivada y otras más. Explica que algunos miembros de estas Órdenes practicaron una forma Hinayana de Budismo. Otros se adhirieron al Mahayana. Evidentemente, había, por ejemplo, practicantes Mahayana que eran monjes de la Orden Theravada, o viceversa, seguidores Sarvastivada que practicaron estrictamente el Hinayana. En contraste, hoy en día se dice que por lo general el Theravada evita plenamente el Mahayana, pero en tiempos pasados este no era evidentemente el caso.

Una descripción precisa de estas dos vías del Budismo que florecieron durante el periodo medieval, ha sido aportada por el profesor Conze, quien declara lo siguiente: 

"Tanto los que se adhieren al Mahayana como al Hinayana practican el mismo Vinaya, reconocen las mismo cinco categorías de faltas, se adhieren a las mismo Cuatro Verdades. Aquellos que rinden culto a los Bodhisattvas y que leen los Mahayana Sutras reciben el nombre de Mahayanistas; aquellos que no lo hacen son Hinayanistas."(4)

Durante el Periodo Medieval, la vida monástica se hizo mucho más regulada. Del mismo modo que el Feudalismo,  inicialmente introducido por los extranjeros Kushans algunos siglos antes, sustituyó a los anteriores sistemas democráticos en la política de la India, así también  hizo formidables incursiones en la religión. El “Escolasticismo” es un término empleado para describir el estilo de aprendizaje y educación dominantes antes del surgimiento del Humanismo en Europa. Sin embargo, también constituye un término eminentemente adecuado para describir el anterior periodo medieval en el Budismo de la India. El Escolasticismo (del Latín schola, o escuela) implica un exhaustivo y detallado estudio de un conjunto dado de textos “autorizados”, que encarnan el conocimiento transmitido de una escuela determinada de pensamiento. En apoyo a la posición filosófica de la escuela a la que pueda pertenecer, el estudiante en particular llevaría primero a cabo una larga, meticulosa y cuidadosamente supervisada lectura de las autoridades aprobadas. A continuación, seria entrenado para ser diestro en el arte de la disputatio, es decir, en las formas ortodoxas de debate que se adhieren a un sistema de lógica establecido, con el fin de probar la plena veracidad del texto en el que ha sido instruido. Los graduados se convirtieron en expertos sostenedores del punto de vista mantenido por sus respectivas escuelas. La lealtad a una escuela determinada de pensamiento no se basaba tanto en una búsqueda personal de comprensión y verdad, sino más bien se trataba de una obligación feudal hacia la escuela o linaje al que se pertenecía. 

Los estudiantes de una escuela particular estaban a menudo conectados con ésta a través de vínculos de clan y familia. Este principio solía basarse en fundamentos económicos. El patronazgo real de un monasterio significaba que las habilidades intelectuales y profesionales de los miembros del establecimiento monástico estaban al servicio del rey.

El soporte tradicional de los monásticos por donación local cambió durante la edad medieval, convirtiéndose en un sistema de tasación feudal. Los grandes monasterios y universidades se convirtieron en los propietarios (por decreto real) de pueblos y distritos, de los que podían extraer soporte y demanda. Una ventaja de este sistema era que se podía asistir a las grandes universidades monásticas, como Nalanda, Vikramasila, Odantapuri, etc., sin coste por parte de los estudiantes o la facultad, es decir, que las universidades y monasterios eran mantenidos a expensas del estado. Pero el problema era el hecho de que la carga de este gasto se pusiera en las espaldas del pueblo, de los propios habitantes de las aldeas, que no tenían voz en el asunto. Otro inconveniente era la dependencia de los monasterios del capricho real.

También emergieron cambios conceptuales. Mientras que en el Budismo temprano el ideal estuvo encarnado en el Arahat, el santo, el ascético, el iluminado (Bodhisattva), o en otras palabras, el hombre o la mujer que alcanzan la realización mediante la practica espiritual y la meditación, durante el Periodo Medieval la persona ideal se convirtió en el erudito más brillante. Los clérigos y los favorecidos  sacerdotes monásticos (purohit) que servían a la corte real, fueron intelectuales reconocidos por la infinita cantidad de conocimiento literario que habían conseguido memorizar. Los más grandes eruditos (panditas) fueron aquellos que pudieron demostrar su erudición en competiciones públicas de debate.

A través de la disputatio contra cada contrincante, se esperaba que el erudito (que habitualmente era “él”, ya que la posición de las mujeres solía estar siempre en niveles bajos) sostuviese la postura de su propia escuela. Al erudito que concedía un debate público de importancia se le hacia unirse muy a menudo a la escuela ganadora. Ya que esto podía suponer algo más que una pérdida de imagen ― de hecho, más bien suponía una pérdida de la propia posición social y del puesto de profesor en la universidad, y por tanto la perdida de salario ―, el fracaso en los debates podía entrañar un gran desastre. La promoción del aprendizaje erudito y la memorización de detalles minúsculos fueron por tanto llevadas a límites extremos.

En el Pançaka Nipata del Anguttaranikaya hay una predicción hecha por el Buda en relación al declive de la vida contemplativa del Budismo:

"En el futuro, los Bhikshus no harán esfuerzo alguno en alcanzar lo inalcanzable, para dominar  lo que no puede dominarse, en realizar lo irrealizable, puesto que aquellos que llegarán después, cayendo en erróneos puntos de vista, serán indulgentes, perezosos y degenerados. Así, Bikshsus, del Dharma corrupto emana la disciplina corrupta, de la disciplina corrupta emana el Dharma corrupto".