Budismo Monástico en el Periodo Medieval - Los Monasterios Kagyu

Índice de Artículos
Budismo Monástico en el Periodo Medieval
Movimientos Reformistas: Los Yoguis Tántricos y los monjes de los Bosques
El Vydyadhara en India, Myanmar y Tibet
Milarepa y los Yoguis del Tibet
Los Monasterios Kagyu
Notas
Todas las páginas

Los Monasterios Kagyu

Ahora, de alguna manera, se completa el círculo. La tradición de los monasterios Kagyu comenzó con Dagpo Lhaje Gampopa, un discípulo directo de Milarepa. Gampopa nació en 1074, el segundo de tres hermanos. A la edad de veintidós años se casó con una bella mujer de la que estaba muy enamorado. De su unión surgieron un hijo y una hija. Gampopa era medico, y destacó mucho en este campo, de hecho, fue uno de los mejores.

Aunque era muy buen doctor, tanto su hijo como su hija fallecieron durante una epidemia que surgió. Al cabo de un tiempo se descubrió que su mujer tenía cáncer, y tras sufrir una larga enfermedad, también ella falleció, dejándole completamente desolado. En su lecho de muerte, la mujer le mencionó a Gampopa, “la felicidad no se puede hallar en este mundo. Después de mi muerte, esposo querido, por favor emprende la vida espiritual para el beneficio de ambos.”

La muerte de sus hijos y su mujer hizo que Gampopa desarrollase un sentimiento muy fuerte de renuncia. Recibió la ordenación como monje Kadampa de su preceptor Loden Sherap en Mangyul, asistido por dos Maestros Açaryas, Sherap Nyingpo y Changchub Sempah. Se le dio el nombre de Sonam Rinchen. En estos momentos tenia veintiséis años de edad.

Gampopa

Se dice que Gampopa fue muy diligente en mantener sus votos monásticos. Desarrolló la meditación en concordancia con las instrucciones de Kamalashila y la escuela de Atisha. Él adquirió la habilidad de permanecer en el trance del Samadhi por horas, gozando estados internos de quietud, bienaventuranza y claridad. Sin embargo, este entrar y salir de sí mismo no  le supuso la Iluminación que estaba buscando. Sintió que necesitaba encontrar un maestro del Secreto Camino del Tantra, y fue esa búsqueda la que finalmente le llevó a convertirse en un discípulo del Yogui de la vestidura blanca, Milarepa.

Por primera vez, Gampopa encontró a Milarepa en Tashi Gang, donde él hizo ofrendas de té, oro y otras cosas, y donde se postro ante el maestro muchas veces. Juntando sus manos a la altura del corazón, él dijo: “He recorrido una larga distancia, padeciendo muchas dificultades como un buscador de la preciosa Doctrina Secreta del Tantra. Por favor, acéptame como discípulo”.

Para probarle, sabiendo que Gampopa era un monje cuyos votos le impedían consumir alcohol, Milarepa le ofreció a Gampopa beber de su Kapala. Al principio Gampopa vaciló, pero más tarde aceptó el cuenco y bebió todo su contenido. Milarepa consideró esto como un signo auspicioso, que demostraba que Gampopa estaba plenamente preparado y suficientemente dispuesto para recibir las enseñanzas secretas.

Milarepa clarificó todas las dudas y preguntas de Gampopa. “Tú doctor profesor, desde este momento apártate de todos tus estudios de filosofía”, le dijo. “En vez de ello, ¡dedícate a la práctica contemplativa!” Hablando de esta manera, Milarepa le dio todas las iniciaciones completas, la plena enseñanza de la práctica Çandali, la gozosa instrucción de Mahamudra, incluso la iniciación Balim de las Dakinis y los Dharmapalas. Luego envió a Gampopa hacia el  Este, a la montaña de Gampo, y le dijo que se dedicase él mismo a la meditación en la naturaleza salvaje.

“Hablando en general, vas a convertirte en un meditador excelente,” le explicó Milarepa. “Corta con los apegos a la familia y a los amigos e involúcrate firmemente en todas las actividades de la vida. Conviértete en el hijo de las montañas. Reúne todo el Dharma en una misma práctica. Adhiérete al Lama, incluso cuando realices a la mente como Buda. Si simplemente sigues estas instrucciones con diligencia, entonces con seguridad obtendrás la realización.” Con estas palabras de aliento, el monje Gampopa fue dirigido a perseguir el camino mas elevado de la espiritualidad. Y fue de esta manera que en un breve espacio de tiempo adquirió rápidamente la Iluminación.

Gampopa reintrodujo el monasticismo en la tradición yóguica del Linaje Kagyu (9). Por ello la meditación y el camino de los Mahasiddhas regresó de nuevo a los monasterios y se expandió por todo el Tibet. Esta nueva fusión del camino de los yoguis contemplativos y el camino de los monjes, retornó el Budismo a la práctica del propio Buda. Desde entonces, el Linaje Kagyu ha existido como un faro para todos los buscadores de la Verdad. Hoy se mantiene como un ejemplo insuperable de lo que hombres y mujeres pueden adquirir en el ámbito espiritual en el intento de obtener la realización completa.