Las Cinco Sabidurías: las cinco familias de Buda (por Thrangu Rinpoche)

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Las Cinco Sabidurías: las cinco familias de Buda (por Thrangu Rinpoche)
El Buda Akshobya
El Buda Ratnasambhava
El Buda Amitabha
El Buda Amoghasiddhi
El Buda Vairoçana
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La tarea esencial de un Bodhisattva es el desarrollo de las cualidades de la iluminación de las cinco familias de Buda, llamadas también Budas dhyani (meditantes). Estas cualidades impregnan y son parte de cada ser sintiente sin excepción, pero están enmascaradas. Para lograr la realización de estas cinco familias de Buda, tenemos que eliminar las cinco emociones que nos perturban (Skt. Kleshas): la rabia, el apego, la ignorancia, el orgullo y la envidia. Cuando estas emociones oscuras son pacificadas, la sabiduría de los cinco Budas dhyani brilla para siempre.

Para comenzar a conocer cómo cultivar las cinco sabidurías, primero tenemos que comprender las cinco emociones perturbadoras. La primera emoción que nos perturba es la ira o la agresión, que a menudo nos aparece como la más tenaz de estas cinco emociones. Desarrollamos ira ante una persona o situación que no nos gusta o que nos frustra. Si observamos la ira atentamente, veremos que no nos brinda ningún buen resultado a corto plazo y que además es dañina a largo plazo. La ira es tan poderosa que no sólo nos daña a nosotros mismos, sino que además daña también a los otros. A corto plazo, la ira nos conduce a grandes conflictos en esta misma vida. A largo plazo, la ira excesiva puede conducir a un renacimiento en circunstancias desfavorables, porque esta emoción lleva al desarrollo de karma negativo. Puesto que la ira intensa puede resultar en un renacimiento negativo, no sólo causa sufrimiento y dolor en esta vida, sino que además causa sufrimiento en la próxima vida, donde incluso sobreviene como resultado un sufrimiento más intenso. Para liberarse de la experiencia del sufrimiento y el dolor en esta vida y de renacer en niveles inferiores, es necesario emplear métodos para superar y eliminar la ira y el odio.

Cuando la ira se purifica, gradualmente empezamos a realizar una sabiduría similar a un espejo. Con la sabiduría similar a un espejo no existe distinción entre uno mismo y los otros fenómenos. De esta forma, todo es experimentado en unidad y armonía. Se llama sabiduría similar a un espejo porque los fenómenos aparecen ante la mente de la misma manera que las cosas aparecen en un espejo limpio, completamente precisas y sin distorsión. La comprensión y la realización de la sabiduría similar a un espejo sólo pueden tener lugar con la ausencia de la emoción negativa de la ira. Esta sabiduría similar a un espejo se caracteriza clásicamente como la sabiduría del Buda Akshobhya, un Buda Sambhogakaya que es de color azul. Sostiene un vajra en su mano izquierda y su actividad es apaciguar las emociones, en particular, el sufrimiento, las enfermedades, la frustración, y la aflicción.

Cuando la obscura emoción del orgullo es purificada, surge la sabiduría de la igualdad. Esta sabiduría está asociada con el segundo Buda dhyani, el Buda Ratnasambhava.

Al nacer, desarrollamos una creencia de ser un individuo o de ego que nos hace pensar: “Estoy separado de los demás.” Este sentimiento de separación de los demás conduce al surgimiento de la emoción perturbadora del orgullo, porque empezamos a pensar que somos mejores o superiores a los que están en una posición menos afortunada. Por ello comenzamos a creer que existen cosas deseables o “buenas”, que los otros también suelen creer que son buenas, y cosas “malas” o no deseables, que los otros también suelen creer que son malas. Esto nos conduce entonces al orgullo y a pensar que somos mejores que los demás. Mientras que mantengamos esta creencia, nunca seremos capaces de identificarnos con los otros.

Para purificar nuestro orgullo necesitamos deshacernos de nuestro ego, adhiriéndonos al desarrollo de la sabiduría de la igualdad. Cuando estamos libres del orgullo, la sabiduría de la igualdad, que se encuentra asociada al Buda Ratnasambhava, comienza a emerger. Este dhyana Buda es de color dorado, lo que representa sus cualidades enriquecedoras, y sostiene en su mano una joya que satisface los deseos.

Cuando las emociones perturbadoras del apego y el deseo son purificadas, esto nos conduce a la realización de la sabiduría discerniente. Esta sabiduría está asociada con el tercer dhyana Buda, el Buda Amitabha. La emoción obscura del deseo causa mucho sufrimiento, porque el deseo nos distrae y mantiene nuestra mente inquieta y ocupada. Cuando estamos apegados a las cosas, nunca estamos satisfechos y siempre deseamos más cosas y mejores. El deseo nos hace estar continuamente ocupados en trabajar y en actividades para conseguir satisfacer las apetencias de nuestra mente. Puesto que constantemente queremos más y que a menudo perdemos lo que deseamos, el deseo sólo nos conduce a la insatisfacción en la vida. A través de la comprensión de esta emoción molesta y de su erradicación, despunta la tercera sabiduría discerniente. Realizando esta sabiduría discerniente, la mente iluminada experimenta y se convierte en una con el Buda Amitabha. Es con esta sabiduría que comprendemos y sentimos simpatía por cada uno de los seres vivos, apreciando las cualidades de los otros. La naturaleza del Buda Amitabha es la ausencia del apego y del deseo, y su actividad es magnetizadora. Como ya se ha mencionado, el apego y el deseo tienden a conducirnos al sufrimiento de la desilusión, estado en el que uno siempre quiere más y mejores cosas y lucha por ellas. El deseo determina nuestra conducta y no obtener lo que deseamos nos conduce a la frustración y a la insatisfacción. Con la sabiduría discerniente resultante de la realización del Buda Amitabha, no existen el apego o el deseo y por ello no surgen la desilusión o el anhelo. Esta realización es tan poderosa que todas las cosas quedan naturalmente magnetizadas como si nos pertenecieran, ya que quedamos plenamente identificados con todo.

El cuarto Buda dhyana es el Buda Amoghasiddhi. Él es realizado en la ausencia de la emoción negativa de los celos, que incluye estar celoso del éxito y buena fortuna de los demás. Con estos celos se acumula negatividad. Superando los celos, se realiza el Buda Amoghasiddhi y la cuarta sabiduría de todos los logros.

Los celos evitan e impiden a un individuo lograr su propio bienestar, y como resultado experimenta mucho más sufrimiento y continúa desarrollando más celos hacia aquellos que poseen más. Esta es la razón por la que la sabiduría de todos los logros es experimentada en la ausencia de los celos, es decir, cuando los celos son eliminados, todos los deseos se obtienen de forma natural y sin esfuerzo.

Mientras los celos determinen nuestra actitud, estamos obligados a experimentar más obstáculos para alcanzar el éxito y metas personales. Por ello, la actividad del Buda Amoghasiddhi es feroz. Es con el corte decisivo que él elimina todos los obstáculos e impedimentos que impiden la maduración espiritual y el éxito. El Buda Amoghasiddhi es de color verde, el mismo color que las plantas que crecen, simbolizando las numerosas actividades que utiliza para eliminar los obstáculos.

El quinto Buda dhyana es el Buda Vairoçana, que se realiza cuando se supera la obscura emoción de la ignorancia. La ignorancia consiste en fracasar a la hora de reconocer lo que es pleno y no pleno, errando en reconocer la verdad absoluta y convencional, y en la realización del estado superior del dharmata, del que realiza el Dharmakaya. La ignorancia es la raíz de las emociones perturbadoras por lo que, por ejemplo, es sólo a causa de la ignorancia que uno siente ira. Sólo actuamos agresivamente hacia los demás debido a que ignoramos que la ira sólo nos trae dolor y aflicción a nosotros mismos y a los otros.

La eliminación de la oscuridad de la ignorancia es la realización del Buda Vairoçana. La sabiduría que despunta cuando la ignorancia es superada es la sabiduría que supone la realización del estado más elevado. Hasta hoy, hemos fracasado en realizar la forma en la que las cosas son, debido a la ignorancia que causa nuestra confusión mental y que nos conduce a realizar acciones negativas. La purificación de la ignorancia engendra realización de la sabiduría que ve la naturaleza verdadera de los fenómenos.

El cuerpo natural de la pureza de la sabiduría del dharmata es el Buda Vairoçana. Puesto que la oscuridad de la ignorancia se extingue en él, es representado en color blanco.